Imagine usted que ayer hubiera salido a prensa el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, para negar que el precio del barril de petróleo se ha venido desplomando; o el director del Banco de México, Agustín Carstens, para señalar como falsa la devaluación del peso mexicano; o a la secretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu, para afirmar que el señor Donald Trump es un muy buen amigo de México.

Pues algo así de peculiar sucedió ayer cuando de manera sorpresiva el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y la procuradora general de la República, Arely Gómez, entregaron un comunicado conjunto donde el gobierno mexicano argumenta que el informe presentado horas antes por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no refleja la buena situación general que el país goza en temas como tortura, desaparición forzada, ejecución extrajudicial, ejercicio libre del periodismo, acceso a la justicia, violencia o inseguridad.

Para leer columna completa: Clic aquí

Previous post Súper martes en Estados Unidos: ¿Clinton vs. Trump?
Next post “Quien la hace, la paga”