¿Por qué salió Castillo de Michoacán?

El ex comisionado tiene buena voz. No es Frank Sinatra, pero clarito se ve que conoce bien las notas de la canción “A Mi Manera”.

El jueves pasado un video captó a don Alfredo, en su fiesta de despedida, entonando con gran sentimiento esa tonada que en la coyuntura suena muy peculiar.

Como es la moda por estos días, una vez que esa grabación fue subida a las redes, el ex funcionario se convirtió en la comidilla de los cibernautas, sobre todo de los más ociosos.

Esta interpretación ganó popularidad en la red porque, por coincidencia, los versos de esa pieza musical son armónicos con el perfil del ex comisionado. La presencia de Castillo en Michoacán tardará en ser olvidada, entre otras razones, porque su temperamento bravucón dejó huella en tierra purépecha.

Sus aliados lo califican como un hombre bien plantado y echado para adelante. Sus detractores lo acusan de ser un sujeto arrogante y de prestar atención sólo a quien le dice lo que quiere escuchar.

En cualquier caso, nadie puede negar que la geografía de la violencia michoacana es hoy muy distinta a la que este señor encontró hace doce meses.

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