¡Por Morelos y con usted, viva México!”, fue la frase con la que Aurelio Nuño cerró este año político que mucho tuvo de horrible, sobre todo durante sus últimos tres meses.

El pasado 22 de diciembre, el jefe de la oficina de la Presidencia recibió como encargo dar el discurso para el aniversario 199 de la muerte del héroe patrio que escribió los Sentimientos de la Nación.

Al mejor estilo de la escenografía mexiquense, cada detalle de ese acto público fue cuidado con esmero.

La sede fue el municipio de Ecatepec de Morelos, ayuntamiento políticamente amable para el actual grupo gobernante. Acudieron los integrantes del gabinete, quienes se sentaron junto a Enrique Peña Nieto en una mesa larga que sirvió para lucir el poder.

El orador principal se encargó de colocar la palabra lealtad en el corazón de su pieza discursiva. Especial agradecimiento recibieron las Fuerzas Armadas por su respaldo al gobierno de la República.

De todos los signos dispuestos en esa escenografía, el mensaje de unidad fue sin duda el más importante.

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