“La causa 48206 es un ejemplo de tantas arbitrariedades que se cometen en México…(Muestra) el terrorismo de Estado”. Con estas palabras se dirigió Estela Hernández al procurador de la República, Raúl Cervantes Andrade, durante el evento de desagravio ofrecido a favor de su madre, Jacinta Francisco Marcial, y otras dos mujeres de origen ñanú, Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio.

Para leer columna completa: Clic aquí

Previous post Magistrados hampones
Next post El Canada de Trudeau frente a Donald Trump