Mujeres invisibles

La peor extorsión, la más infame, es aquella que se impone sobre quien padece mayor precariedad y cuando criminales y autoridades son cómplices en esa práctica, la injusticia resulta brutal. Es el caso de la extorsión experimentada por las madres y esposas que acuden a visitar a sus parientes en las cárceles de la Ciudad de México.

La asociación de autoridades, custodios e internos ha promovido un negocio multimillonario a costa del despojo sufrido por la comunidad de mujeres que frecuenta las cárceles del Distrito Federal. Esta empresa podría significar, a precios actuales, más de 3 mil 500 millones de pesos al año.

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