Leonardo Curzio, conductor: ¿Cómo leemos esta molestia que tiene el senador Barbosa por eso que se publicó en el Wall Street Journal que había diálogo entre el PAN y el gobierno para profundizar más en la reforma energética? No entiendo porqué les incomoda tanto que el PAN hable con el gobierno de cuestiones energéticas, cuando ellos acaban de plantear la fiscal completita.

María Amparo Casar, colaboradora: No sé qué les molesta tanto, tampoco sé qué les sorprende tanto. No me queda ninguna duda, a pesar de que el presidente del PRI César Camacho, lo negó ayer de que hubiera tales conversaciones, creo que sí las hay, son válidas, qué bueno que estén negociando lo que cada partido cree que es la mejor reforma energética para el país.

Pero lo que me provoca esta actitud de Barbosa es decir que los tres partidos están cortados con la misma tijera y que entienden muy poco de qué se trata la democracia, que se trata de negociar de negociar. En el caso de la reforma fiscal, hubo un acuerdo entre el PRI y el PRD, ganaron con los votos de estos dos partidos en Cámara de Diputados y en Senado; ahora estamos ante la reforma energética, en donde el PAN y el PRI tienen posiciones más cercanas que cualquiera de estos dos partidos con el PRD.

Ricardo Raphael, colaborador: Me parece que la levantada de la mesa de Barbosa con que el PRD, aunque no está de acuerdo con la propuesta del PRI, quiere seguir siendo interlocutor, saben que hay distancia, pero quieren a Cuauhtémoc Cárdenas sentado en el centro, negociando la propuesta que ellos mismos presentaron.

En realidad la manera como el PAN se relacionó con la reforma fiscal tiene sus matices. Muchos panistas en Cámara de Diputados votaron a favor de la reforma fiscal, el PAN no se levantó de la mesa hasta que la propuesta llegó al Senado.

Audio completo: Clic aquí

Previous post Basta de negociar en lo oscurito con la CNTE
Next post Los niños mexicanos no sólo necesitan computadoras, sino educación digital