Llegó a mis manos una fotografía sorprendente: cinco bebes recién nacidos en el hospital general de Iztapalapa amontonados, como si fueran pinitos de boliche, dentro de una misma cama.

La subí a twitter y dos horas después la Secretaría de Salud de la Ciudad de México me envió por la misma vía la siguiente respuesta: “en ninguno de los hospitales de la red hospitalaria se coloca más de un recién nacido por cunero”.

Valió la pena investigar más: la Secretaría miente y esa foto es solo uno de los muchos argumentos que exhiben un hospital abandonado y sin recursos. No es posible ocultar una realidad tan evidente y sin embargo todavía hay autoridades que creen posible engañar con una política de comunicación tramposa.

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