Este año decidí que no haría relecturas, que me enfocaría en leer libros sobre el acontecer actual y sobre todo, que haría un esfuerzo por ampliar el número de autores leídos.

Inicié el año  leyendo La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, libro divertido y sobre todo crítico de la hipocresía de la época.

Después leí de Enrique Serna (que me habían recomendado ampliamente) El miedo a los animales, que en ciertos pasajes me recordó la obra inmortal de Rafael Bernal, el Complot Mongol. Y como para armar algunos de mis artículos, las lecturas ya me venían quedando cortas, decidí adquirir dos libros ampliamente recomendados, Por qué fracasan los paísesde Daren Acemoglu, y El fin del poder de Moisés Nahím.

Ambos libros dejan en claro dos situaciones complejas de las que se ha escrito mucho de manera anterior. El libro de Acemoglu desde mi punto de vista podría decir lo mismo con la mitad de las páginas. Es un prontuario en el que las frases instituciones inclusivas e instituciones extractivas se repite hasta la naúsea. El de Moisés Nahím toca más a fondo la crisis de las instituciones a nivel mundial. E inicia diciendo lo que ya es lugar común, los políticos son menos poderosos de lo que parecen. Lo rescatable del libro de Acemoglu es la explicación de los porqués de la situación desastrosa en el que estamos inmiscuidos.

Tiene razón al decir que no es solo en la construcción de instituciones confiables que nivelen el juego donde está la solución. Hay muchas variables y las ejemplifica de manera amplia. Ambos son libros que deberían ser leídos sobre todo por los tomadores de decisiones, pero con un sistema tan viciando como el nuestro es extremadamente difícil (perdón por el larguísimo adverbio).

Después, y para poner las cosas en perspectiva, adquirí otros dos libros, Amarres perros de Jorge Castañeda, y Mirreynato, la otra desigualdad de Ricardo Raphael, que debo confesar, leí de dos sentadas. Mirreynato es un retrato acucioso y exacto de nosotros, sin escatimar cifras ni análisis. Para el momento que vivimos este es un texto indispensable para entender las consecuencias de la desigualdad. Debo decir que es lo mejor que he leído este año.

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