Las cuatro fracturas

México no es un país pobre, pero es un país despiadadamente desigual. El futuro será mediocre si no aprendemos a repartir mejor las ganancias en productividad y en ingreso.

Nuestro país no podrá ascender los peldaños de las naciones económicamente más poderosas si durante el próximo decenio los frutos del esfuerzo común continúan repartiéndose de forma tan asimétrica.

Aunque el cierre social que mantiene las desigualdades se constituye por argumentos de orden muy diverso, cuatro fracturas provocan mayor hondura entre quienes habitamos esta comunidad.

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