La sentencia de la causa penal 66/2015 puede ser calificada de histórica. No trata solamente de la liberación de Gildardo López Astudillo, porque aprovecha el caso concreto para exigir a la nueva Fiscalía General de la República una actuación radicalmente distinta con respecto al pasado.

Los jueces hablan por sus sentencias y el juez Samuel Ventura Ramos no sólo lo hizo a nombre de su juzgado sino probablemente a nombre de todo el Poder Judicial de la Federación.

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