Informalidad laboral

De acuerdo con el INEGI, durante el primer trimestre de 2016 la tasa de informalidad laboral nacional fue de 57.4%. Es decir, seis de cada diez empleos no gozan de ningún tipo de protección social. Esto significa un poco más de 30 millones de empleados en la informalidad que pueden perder su patrimonio frente a una enfermedad costosa o caer en la pobreza después del retiro.

De los 30 millones de trabajadores informales casi la mitad (14 millones) pertenecen al sector informal, es decir, a una unidad económica formal que sencillamente elude el pago de seguridad social de sus trabajadores. Además, de los 14 millones del sector informal hay otros 7 millones que trabajan en empresas e incluso en el gobierno.

La informalidad afecta particularmente a dos sectores de la economía: los sectores doméstico y agropecuario. Geográficamente, estados como Oaxaca y Guerrero están laboralmente anclados a la informalidad, con sólo 20% de empleos formales. El plan del presidente Peña Nieto busca eliminar en un punto porcentual la tasa de informalidad laboral, lo que representa poco más de un millón de empleos —cuando el problema implica a más de treinta millones de trabajadores.

¿Es realista esperar que la propuesta del presidente solucione el problema de la informalidad en la economía mexicana? ¿Se trata de un plan serio o es una extensión de las Zonas Económicas Especiales?