GDF convocó a foros para discutir el salario mínimo

Martín Carmona (MC), conductor: Vamos a saludar a nuestro compañero Ricardo Raphael, como todos los martes con su comentario a esta hora de la mañana. Ricardo, ¿cómo te va? Buenos días.

Ricardo Raphael (RR), colaborador: Qué gusto saludarte, me da mucho gusto saludar…

MC: Igualmente.

RR: … al auditorio esta mañana. Y bueno, la semana que entra el Gobierno del Distrito Federal ha convocado a una serie de foros para discutir una pieza arqueológica en nuestra economía: El salario mínimo.

MC: Sí.

RR: Ya casi nadie se acuerda de esa piececita y, sin embargo, esta discusión se ve interesante, porque va a demostrar que pesa más el mercado de trabajo de lo que suponemos.

Tú sabes que en México hoy, la Ciudad de México, concretamente, el salario mínimo es de 67.29 pesos diarios. Hay una zona B -Morelos, Puebla, Querétaro- que anda rondando los 63 pesos.

Dice Coneval, de esos llámalos 63 ó 67 pesos, no hay quien pueda alimentarse, no hay trabajador que pueda alimentarse o alimentar a su familia.

De hecho, Coneval cuando da cifras al respecto dice que para tener una alimentación aceptable requeriríamos, trabajadores que ingresaran diariamente sobre 168 pesos, es decir, cien pesos más y si hubiese un trabajador que además tenga que pagar renta para tener una vivienda o crédito para tener una vivienda, tendríamos que tener ingresos mínimos de 350 pesos diarios, es decir, entre lo que hoy la economía le ofrece a un trabajador o pone como precio al trabajo y lo que se requiere para vivir hay una gran distancia.

Muy rápido escuchamos voces que nos dicen: “Sí, pero en realidad en México nadie gana el salario mínimo”. No sé cuántas veces lo has escuchado, tú lo has escuchado cientos y la verdad es que es falso, 13 por ciento de los trabajadores en nuestro país ganan el salario mínimo.

Déjame ponértelo en cifras, seis millones y medio de trabajadores en México ganan el salario mínimo. Entonces, no es cierto que nadie lo gana, sí hay una población importante que ése es su precio por el trabajo que ofrece y en ese sentido vale la pena atenderse ese punto.

Ahora, los economistas más ortodoxos te dicen: “Sí, pero ése es el precio del salario, porque así está la oferta y la demanda, eso es lo que es”, entonces, quienes van y ponen su trabajo al servicio del mercado o quienes necesitan trabajadores pues han acordado pagar y ahí hay otra falsedad.

El salario mínimo lo fija -como tú sabes- la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y no es cierto que sólo considera el precio del salario, cómo anda la oferta y la demanda para fijar ese salario, porque lamentablemente en México ligamos el salario mínimo a otras cosas.

Si tú vas ahorita y te pasas un alto, pues la multa es en salarios mínimos. Si quieres licitar para una obra, la fianza como constructor es en salarios mínimos; el precio del pasaporte… Ya no me voy a seguir.

Hemos ligado una enorme cantidad de tarifas que pide el Estado, de cuotas que pide el Estado, de impuestos que pide el Estado que están ligados al salario.

Si hoy de pronto la Comisión Nacional de Salarios Mínimos destapara el salario a la alza, lo que ocurriría es una espiral inflacionaria, porque arrastraría a todos estos indicadores.

De ahí que uno de los componentes más importantes de estos foros es lo que llaman desvincular, desindexar, separar el salario mínimo de todas estas cuotas. Inventémonos otra unidad de medida, los UDIS o lo que tú quieras, pero definitivamente separar el salario mínimo, que es probable que el salario mínimo se haya mantenido tan anclado a la baja por esta vinculación.

Y cierro con un último argumento, nos dicen que el precio del salario es el resultado de la baja productividad que hay en México. Si creciera la productividad, entonces, incrementaría el salario mínimo y el resto de los salarios.

Aquí nuevamente, al escucharlo se vuelve bien interesante. Recientemente, Obama, el presidente de los Estados Unidos, publicó un documentito justamente a favor de crecer el salario mínimo y da tres argumentos, sus economistas dan tres argumentos que, cuento contigo, a manera de conclusión.

MC: Sí.

RR: Primero, si el salario es bajo, la gente entra y sale de la chamba. Si a mí me pagan poco, piensa en los trabajadores que ganan menos, pues trabaja una semana y si no le gusta se van a otro trabajo y si no a otro trabajo.

Si te pagan poco, cambias mucho de trabajo y, por lo tanto, no hay manera en que te entrenes, que te capacites y acuérdate que los obreros o los trabajadores más capacitados son los que tienen mejor productividad.

Bueno, un bajo salario afecta a la productividad

Segundo y esto es clave, un buen ambiente de trabajo, bien pagado pues también te hace un mejor trabajador, esa mejora la productividad, lo cual nos llevaría a decir que un mejor salario crece en los indicadores de productividad y probablemente hay que cambiar la lógica huevo-gallina, mejorar los salarios para que crezca la productividad.

Porque lo contrario, esperar a que la productividad cambie para que mejoren los salarios, por lo menos lo podemos decir en México, es que no ha resultado.

Traemos los salarios deprimidos desde hace mucho tiempo y la productividad también. Así es que va a ser difícil que veamos una mejora en la productividad para mejorar los salarios; mejore un poquitito, simplemente un poquito que mejoren los salarios vamos a ver mejor la productividad.

Estos argumentos que van a estar ahí en este foro y es una discusión que vale la pena dar con seriedad, porque, Martín, la desigualdad en este país se debe al pobre ingreso que tienen los trabajadores. El precio que se paga por el trabajo es muy bajo y por eso México es tan desigual y tiene regiones de su población tan pobres.

Así es que valdría la pena prestar atención sobre todo, porque éste sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo como decía (inaudible) a principios del siglo XX.

MC: Ricardo, yo también esperaría al momento que se incorpore al sector privado a esta discusión, porque al final de cuentas quienes pagan los salarios son los empresarios y tú has conocido, has leído y has escuchado la reacción tan virulenta que tuvieron con la reforma fiscal que está vigente ahorita y que ha impactado severamente los costos laborales.

El tema del salario mínimo habrá que agregárselo, si es que se resuelve en el 2015 o en el 2016. Entonces, hay que esperar también la reacción del sector privado, qué opinan ellos, ¿no?

RR: Sí. Fíjate que tengo aquí justamente declaraciones, por ejemplo, de don Lorenzo Servitje que, bueno, hay que decir que es uno de los empresarios y formadores de empresarios en este país, declaraciones de la semana pasada justamente en este sentido, advirtiendo que si queremos mejorar la productividad, hay que crecer el precio del salario.

Incluso se atreve a decirlo, una de las razones por las que Bimbo tiene mejores niveles de productividad es porque le apostaron a mejorar el salario. Revisé los sectores que tienen el más alto indicador de productividad, las empresas de la exportación, por ejemplo, casi todas ellas coinciden con que tienen buenos salarios y buenos niveles de productividad.

Insisto, si queremos mejorar la productividad, algo tiene que ver con el salario, y no estoy pensando en las empresas grandes, otra cosa son las empresas con muy baja productividad y empresas chiquitas que tienen otra lógica, pero sí vale la pena, como dices tú y confío en que así se hará, que el sector que pone el capital, que es el otro factor de producción además del trabajo, esté involucrado en esta discusión.

Si el gobierno de la ciudad o quien está convocando no saben verlo así, estarían cometiendo un error grave, pero estas declaraciones que estamos viendo de algunos empresarios están ya encadenadas con esta conversación.

MC: Pues sí. Ricardo, te esperamos por acá el próximo jueves.

RR: Nos vemos el jueves, Martín, un abrazo muy grande.

MC: Saludos, que te vaya muy bien. Ricardo Raphael, para fortuna nuestra comentando los temas de la política nacional.

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