Es un vehículo financiero diseñado para capturar recursos públicos por un periodo indefinido de tiempo y sin ninguna transparencia; además permite pagar a proveedores y contratistas sin que estos hayan cumplido con los criterios previstos por las leyes de adquisiciones y obras.

A nombre del gobierno de Puebla firmó el contrato que le dio origen el secretario de Finanzas, Roberto Juan Moya Clemente; por parte de Evercore Casa de Bolsa – empresa cuyo dueño es el ex secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella – signaron Gabriela Olvera Cavioto y María Fernanda Díaz Barreiro.

Para leer columna completa: Clic aquí

Previous post El debate
Next post El Papa en México