En las elecciones mexicanas triunfó la pluralidad

En las elecciones mexicanas triunfó la pluralidad

Post Opinión

Sin excepción, las fuerzas políticas en México han elogiado el resultado de las elecciones del 6 de junio. El presidente Andrés Manuel López Obrador, principal vocero del partido oficialista, Morena, dijo estar feliz con su respectivo triunfo. En el otro polo del espectro Marko Cortés, presidente del conservador Partido Acción Nacional (PAN), se refirió también con satisfacción al resultado; lo mismo que Alejandro Moreno, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI). 

¿Cómo explicar no solo la conformidad, sino la celebración exaltada de todos los contendientes? Al parecer las y los electores distribuyeron sus votos de tal manera que las partes obtuvieron una fracción satisfactoria de entre los más de 21,000 cargos en disputa.

Estarían conformes porque ninguna de las fuerzas relevantes quedó definitivamente derrotada, ni tampoco fue triunfadora unánime de la competencia. Una vez transcurrida la contienda, deja de ser pertinente cualquier pregunta dirigida a consignar perdedores y ganadores. El resultado, francamente complejo, obliga a interrogarse sobre otro tema: el grado de pluralidad del régimen político mexicano.