Cuántas cosas fundamentales de este planeta nos pasan desapercibidas, simplemente no las miramos, el valor económico que la naturaleza nos trae a los seres humanos es un supuesto obvio y sin embargo no se mide, no medimos el valor que por ejemplo un bosque puede aportar para la riqueza, no sólo de una comunidad, del país entero, el valor que puede darle una abeja, el valor que puede darle un árbol, el valor que puede dar todo eso que la naturaleza en los mares, en los montes, en los valles nos regala y que gracias a eso se produce riqueza, la incapacidad de medir el valor económico de la naturaleza hace que estemos perdiendo con mucha frecuencia riqueza formidable del planeta, que no aparezca esa riqueza en las cuentas nacionales, que no pueda ser incorporada en indicadores como el producto interno bruto y en efecto el ser humano cuando no mide las cosas les quita valor, en efecto no contar con indicadores nos lleva a no tener conciencia de esa riqueza, necesitamos cambiar los métodos de medición económica para entender lo que ganamos o perdemos cuando la naturaleza es tocada por la mano del ser humano en ese sentido hoy vamos a dedicar tiempo para hablar de esa economía del futuro, la economía del hábitad, de la ecología, ese es el tema esta noche en Espiral, el valor económico de la naturaleza.

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