Propuso el presidente Andrés Manuel López Obrador al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que, para resolver el tema de las candidaturas canceladas de Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón Orozco, los magistrados encargaran una encuesta telefónica.
“Sería muy sencillo ahora que hay estos sistemas de teléfono, un call center, que hoy y mañana el tribunal –una empresa especializada– hiciera una encuesta y preguntara a todos: ‘¿Quieres que participe este candidato o no? ¿Se le acepta el registro o no?’”
Parece broma y sin embargo no lo es. El jefe de Estado mexicano está proponiendo que las sentencias de los jueces se resuelvan, igual que las candidaturas de Morena, a través de un sondeo.
No hay distancia entre esta barbaridad y suponer que los jueces podrían seguir igual método cuando deban sentenciar a un secuestrador, un terrorista o a un asesino serial.
Imagino la llamada:
–¿Estoy llamando al teléfono del señor X?
– A sus órdenes, soy el señor…