Mientras diciembre corre cargado de fiestas y distracciones, los ministros de la Suprema Corte de Justicia están encerrados en un cónclave para nombrar a la persona que ocupará el cargo más importante en el Poder Judicial mexicano a partir del próximo mes de enero.

A diferencia del Legislativo y del Ejecutivo, cuyos integrantes se eligen por mayoría de votos en las urnas, en este caso solo hay 10 electores, entre las cuales está la persona que obtendrá la nominación.

Tendrían que ser 11, pero la muerte reciente del ministro Sergio Valls colocó la decisión en un número par de individuos. Nada impide que el proceso se enrede dejando a la Corte partida por mitad.

Para complicar aún más las cosas, a seis de los 10 ministros actuales se les ocurrió la peregrina idea de presentarse simultáneamente como aspirantes.

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