Cuenta Humberto Musacchio que siendo joven reportero fue enviado para cubrir el concierto de rock que se celebró en Avándaro, durante el segundo fin de semana de septiembre de 1971. Según su relato de los hechos, ni las drogas ni el sexo fueron protagonistas de esa fiesta tímidamente hippie.

Sin embargo, cuando regresó a la ciudad de México para entregar su crónica periodística, se topó con que ésta ya había sido redactada por alguien que no asistió al evento pero sí obtuvo la foto de la encuerada de Avándaro, que el lunes siguiente ocuparía las portadas de todos los diarios.

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