La versión oficial fue que el gobierno se vio obligado a liberar a Ovidio Guzmán López para evitar un escalamiento incalculable de violencia. Sin embargo, podría haber evidencia de que fueron dos los hijos de Joaquín Guzmán Loera quienes lograron escapar el jueves de la semana pasada en Culiacán. 

Además de Ovidio, también Iván Archivaldo Guzmán Salazar podría haber eludido la acción de la justicia. 

Refieren este hecho una serie de grabaciones presuntamente relacionadas con la comunicación de los integrantes del Cártel de Sinaloa durante las horas en que la ciudad de Culiacán atravesaba por sus peores horas.

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