En su edición de ayer el diario Milenio publicó como titular más destacado una frase supuestamente atribuida al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González: “Aunque reprobable, la tortura no invalida todo testimonio.”

Este funcionario debió contorsionarse cuando leyó la tergiversación que se hizo de sus declaraciones. Es inconcebible que un defensor de derechos serio se atreva a avalar una prueba testimonial que haya sido obtenida mediante tortura.

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