Corrupción y basura

A las ciudades se les puede conocer por sus cárceles, sus manicomios y la manera como funcionan sus basureros. La CDMX es pésima en la gestión de estos tres temas porque la corrupción recorre toda la escalera y a nadie parece importarle el desastre.

Hoy me detengo en el sistema para la recolección de nuestros desperdicios. Muchas pena debería dar a los gobernantes de la capital cada vez que ven pasar un camión de basura. La unidades son viejas, el personal viaja peligrosamente colgado y sin protección, la suciedad de los vehículos es notable y la contaminación que arrojan al ambiente -humo y también olores- no tiene límite.

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