Combate a la corrupción no ha avanzado ni un milímetro en la agenda de Enrique Peña

Leonardo Curzio (LC), conductor: Ricardo, buenos días.

Ricardo Raphael (RR), colaborador: Querido Leonardo, buenos días. Buenos días al auditorio.

Pus mira, traigo temas para despertarnos, y me refiero a…

LC: ¿No quieres un café doble?

RR: Pues mira, ya me tomé uno pero si me regalas otro sí me lo tomo.

LC: Ahorita te lo mando por el Twitter. Dicen que es una bomba de cafeína.

A ver, ¿de qué vamos a hablar hoy?

RR: Mira, Leonardo, te comentaba: hay un tema que estuvo en el origen de la agenda de Peña Nieto que por unas o por otras se nos ha ido extraviando de la memoria. Yo creo que nos ganó la euforia con la reforma educativa y ahora con todo lo que ha ocurrido con telecomunicaciones, y te pregunto dónde está el tema de corrupción, o anticorrupción, o el tema de transparencia, que ha sufrido bastante y que, por cierto, no es lo mismo.

Y yo creo que vale la pena detenernos porque de pronto me temo que es más fácil gobernar con los encabezados que luego con los contenidos. El tema de corrupción, que se colocó como fundamental para el gobierno de Peña Nieto incluso antes de que éste se estrenara, no ha avanzado ni un milímetro en su agenda.

Veamos qué ha pasado con la Comisión Anticorrupción, el famoso instrumento con el que iban a resolver el asunto: se atoró en Cámara de Senadores, avanzó bastante poco en Cámara de Diputados, quizá porque está muy mal planteado, quizá porque se imaginó más como instrumento de control político que de control jurídico, y en ese sentido no avanzó un ápice.

Segundo argumento por el que creo que se detuvo, Leonardo: porque era muy importante cuando se hablaba de actos de corrupción relacionados con las campañas políticas. Date cuenta cómo a partir de que se resuelve -o medio se resuelve- el asunto de Monex, entonces observamos… me refiero en el IFE, concretamente, observamos cómo al Gobierno le dejó de importar el asunto. Mientras fuese señalado como fuente de eventual corrupción, claro que una de las propuestas principales era ésta, pero resuelto el asunto de la campaña también perdió intensidad.

Y sin embargo, Leonardo -hay que insistir-, entre nosotros, entre los mexicanos el tema corrupción sigue siendo uno de nuestros reclamos principales. Te recuerdo un dato que ya habíamos visto: el Latinobarómetro 2010, cuando nos preguntan a los latinoamericanos cuál es la principal preocupación que nos deja nuestra democracia, en el caso de los mexicanos, respondimos que es una democracia que no ha podido resolver los problemas de corrupción; 55 por ciento de los mexicanos ponía como principal reclamo de nuestra democracia la corrupción.

Desde esta perspectiva, pues a lo mejor al Gobierno ya le dejó de importar, a lo mejor a la clase política también, al resto de los mexicanos no, y desde luego que no podríamos dejar que el asunto siga dormido. Habría que ordenar un par de expresos dobles precisamente para regresar a los temas fundamentales que han quedado marginados.

LC: Y un par de campanazos para llamar la atención, porque ciertamente son asuntos que hay que, efectivamente, tener presente en la agenda de discusión pública.

Pues, Ricardo, te agradezco mucho tu comentario y te mando un abrazo.

RR: Un abrazo muy grande para ti, Leonardo.

LC: Cuídate mucho.

Liga al programa: Combate a la corrupción