“Lo importante no es robar, sino que te cachen”. Este refrán ya pasó de moda. La nueva versión dice que no es importante que te cachen, siempre y cuando lo niegues todo, con énfasis y mucha cara dura.

Es extenso el tendedero donde cuelgan las frases del cínico: “no tengo nada que esconder,” “no he hecho nada malo”, “mi conciencia está tranquila”, “son ataques de mi enemigo”, “he afectado intereses y por eso me acusan”, y la lista no se agota.

Entre tantas, quedará como emblemática colección de mentiras la que ha escupido el gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez.

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