Productos que no dependen de la maquila barata sino del valor agregado, se están sumando a la lista de exportaciones: computadoras, circuitos electrónicos, autopartes; se espera que el producto interno en México oscile en 2.5 billones de dólares en 2020. Para 2030 cabría razonablemente suponer que rebasaremos los 4 billones

Los mexicanos no éramos pesimistas, nos hicieron. Hoy pasa por ingenuo aquel que valore el futuro con esperanza. Sobre todo, entre las clases más poderosas, ser optimista en estos días es de tan mala educación como comer con la boca abierta o mantener los codos sobre la mesa.

Y, sin embargo, hay razones para rebelarse ante el estado de ánimo derrotista. Si bien resulta difícil hacer predicciones para el año que viene, un largo número de pistas permite predecir que la próxima década será alentadora.

En cualquier escenario nuestra principal fortaleza está colocada en los recursos humanos: para dentro de diez años seremos uno de los diez países con mayor población en el globo, y aún más interesante, la gran mayoría de los habitantes estarán en edad plena para trabajar y producir.

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