Así no habrá justicia para Ayotzinapa

Una mano negra trazó el laberinto para que nada se resuelva. Con premeditación, alevosía y ventaja, la Procuraduría General de la República PGR fragmentó la investigación judicial en pequeñas piezas de rompecabezas y luego mandó esparcirlas en varios juzgados distantes.

A partir de los episodios ocurridos el 26 de septiembre en Iguala, la PGR estableció 13 causas penales diferentes, que envió a seis juzgados ubicados en cinco ciudades: Matamoros, Iguala, Cuernavaca, Toluca y Guadalajara.

El Ministerio Público acusó de secuestro a unos funcionarios, a otros sujetos los consignó por el delito de crimen organizado. Algunos eran
policías, otros empleados públicos y otros más, supuestos integrantes de la banda Guerreros Unidos.

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