Minimizar el impacto en el alza de los precios de la gasolina se volvió deporte de alta esfera mexicana. Insisten los gobernantes en que la reducción del subsidio solo afecta a los ricos porque son quienes más coches tienen.

En términos absolutos están en lo cierto: bajo el esquema anterior buena parte del subsidio iba a dar a los bolsillos de los más aventajados. Sin embargo es mentira que no golpee a las personas con menos ingresos.

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