Videgaray a un paso de la cárcel. ¿Y Peña Nieto?

Si Luis Videgaray Caso, ex secretario de Hacienda y de Relaciones Exteriores, no denuncia por delincuencia organizada al ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, será inevitable que pase una larga temporada tras las rejas. Pesan sobre él, de un lado, las acusaciones que realizó en su contra Emilio Lozoya Austin, antiguo director de Pemex. Por el otro, penden las que Rosario Robles Berlanga, ex secretaria de Sedeso y Sedatu, añadirá próximamente. El cerco se va cerrando porque la Fiscalía General de la República (FGR) cuenta con información cada día más sólida, pero también porque Videgaray sembró rencores y alimentó agravios personales.

En el caso de Emilio Lozoya, el pleito político viene de muy lejos, cuando ambos eran integrantes del gabinete peñanietista y el ego de estos dos sujetos hizo colisión. Lozoya nunca perdonó al adversario que dinamitara su relación con Peña Nieto. Esta trama íntima de poder explica, en buena medida, porqué Lozoya decidió salvarse de la guillotina ofreciendo la cabeza de Videgaray. El caso de Rosario Robles es todavía más intrigante, desde el punto de vista de la narración personal. A diferencia de Lozoya, la ex funcionaria aguantó estoicamente el silencio durante 15 meses sin aceptar ninguna negociación.