Los periodistas José Manuel Giménez y Daniel Rodríguez Villa decidieron que, sin importar el obstáculo, debían hacer su trabajo aquella tarde.

La Agencia de Investigación Criminal (AIC) cerró el acceso que lleva al lecho del río San Juan para explorar la zona sin contratiempo. Ese bloqueo impidió el paso a la prensa aquella tarde del domingo 28 de octubre de 2014.

Habían transcurrido ya más de treinta días desde la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, pero las autoridades aún no tenían ninguna pista sólida para conocer su paradero.

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