Ricardo Raphael, colaborador: El albergue La Gran Familia de “Mamá Rosa” lleva mucho de qué hablar. Para muchos que fueron en los buenos días del albergue ha sido muy difícil aceptar que el albergue fue cayendo.

Me parece que ha sido poco revisado el asunto de que este albergue podría no ser el único que está en esa circunstancia. Muchos orfanatos y albergues están en circunstancias similares o peores.

Hace un par de años me impresionaron los albergues de Ciudad Juárez, Chihuahua, albergues que comenzaron a ser financiados por el narco, incluso llegaron a sostener la red de orfanatos del estado.

Hay un problema que trasciende el caso de “Mamá Rosa”, que es que el Estado mexicano no se ha dotado ni de instituciones ni de políticas para atender el interés superior del menor.

Las esposas de los gobernadores o sus hijas son quienes están al frente de los DIF, que sigue siendo una institución más heredera de la caridad que una institución que combine la política de integración familiar, entre ellos los albergue.

Para escuchar audio completo clic aquí

Previous post Trágico monumento a la discriminación
Next post El Sistema de Salud está enfermo