Como toda alegoría, el relato anterior y lo sucedido en materia educativa en los primeros nueve meses del sexenio actual, tiene límites al cargar las tintas, pero conserva miga y sentido. Si el camión simboliza al sistema educativo y el camino a la enorme desigualdad en que opera; si el estado calamitoso del vehículo es resultado de la indolencia del Estado, de sus impresentables alianzas con “poderes fácticos” que el PRI creó sin parar mientes en el daño que causaba tal complicidad; si el camino también es una concepción educativa deplorable, con programas de estudio que corroen el talento, quizá, entonces, podamos entender la complejidad del problema educativo que tenemos, y lo parcial de la solución mágica propuesta: evaluar a las y los profesores, modificar los términos de sus relaciones de trabajo, “profesionalizarlos” desde arriba, sin que participen en definir los procesos de conducción y valoración del desempeño de su oficio.

gil antón

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One thought on “¿Saldo educativo? mucho ruido

  1. La analogía es cierta, durante 40 años o más se ha desprotegido al sistema educativo normalista, a los maestros no se les puede exigir algo que no tienen y eso es formación.
    Cuestionemos ¿Quién desea ser maestro con las condiciones actuales, poca formación, poca infraestructura, salones repletos, salario famélico.
    ¿Quién dijo yo?

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