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Leonardo Curzio (LC), conductor: Tertulia. María Amparo Casar, ¿cómo estás?

María Amparo Casar (MAC), colaboradora: Muy bien, contertulio, Leonardo Curzio.

LC: Contertulio, Raphael, ¿cómo está usted?

Ricardo Raphael (RR), colaborador: Muy contento, los jueves me pongo muy de buenas por verlos.

LC: Oye, muchísimas gracias por estar esta mañana con nosotros. Pues hay un montón de temas que, por supuesto, el día de hoy abordaremos desde el ámbito, digamos, de la proyección exterior del país hasta los nacionales.

Pero antes, cuéntenme qué impresión les causa esto de que un juez le ordena al gobernador de Quintana Roo de explicar: “Oiga, pues cómo está este tema de que pueden clonar una publicación y en vez de decir ‘austeridad en las obras y opulencia en los shows’, ‘importantes obras se consolidan'”.

Yo recordaba al auditorio que aquí nos han acostumbrado los senadores de la República, diputados locales a inventarse revistas que no existen, entonces, tapizan la ciudad con su foto y la revista, de pronto preguntas: “Oiga, ¿y cuál es ésa?”

Llegó una legisladora a inventar que había escrito un libro, para entonces promoverla en todos los autobuses…

MAC: Del PRD.

LC: Por supuesto, para promoverla en todos los autobuses y decir: “No me estaba promoviendo a mí, estaba promoviendo el magnífico libro que escribí”.

Pero en fin, ¿qué nos dice esta simulación? En este caso concreto, un apunte rapidísimo sobre eso, María Amparo.

MAC: Primero, es impactante que a estas alturas del siglo, iba a decir del siglo XX, pero no, ya estamos en el siglo XXI.

LC: Casi en el XXII.

MAC: Con libertad de prensa, etcétera, además con todos los ojos de la sociedad puestos ahí, se den ese lujo. Tú mencionas una portada, hay otra que además sale la misma caricatura, digamos, en la portada…

LC: La del mazazo, ¿no?

MAC: Sí, la del mazazo, ¿no? “Siembra Borge terror” y la otra dice: “Mano dura contra la delincuencia” y lo único que cambia es las letras, ¿no?

LC: Sí.

MAC: Bueno, el mandatario niega todas estas acusaciones, que además no es nuevo, lleva mucho tiempo haciendo esto…

LC: ¿Falsificándose, inventando revistas?

MAC: Bueno, a mí, ¿sabes qué?

LC: O sea, son dos problemas, ¿no?

MAC: Abro la boca de cómo, o sea, cómo puede uno ser tan cínico y la verdad tan tonto también, ¿sí?, y a la vez incurrir en un delito como el que supone esto, esto es un delito abiertamente, o sea, se retira un tiraje y se pone otro en su lugar.

LC: Sí, sí, es increíble.

MAC: Es impresionante.

LC: Las clonan. Ricardo Raphael.

RR: A mí me recordaba como ocurrió con varias revistas Proceso, cuando esta revista salió en los primeros años, que los presidentes municipales o los gobernadores e incluso algún funcionario federal las desaparecía.

MAC: ¿Te acuerdas?

RR: Pero no es que incautaran.

LC: Iban a comprarlas todas.

RR: Iban a comprarlas todas, o sea, se utilizaba el erario público…

MAC: Eso es más vil.

RR: Pues mira, les funcionó muy bien a Proceso. Debió ser un negociazo que tu tiraje completo se comprara y que además…

LC: Decían: “Hoy no me leyó nadie pero vendí todas”.

RR: Pero vendí todo. Ahora, ésta es una variación sobre aquello, ¿no? Es decir, no sólo voy y las compro, sino meto una falsa en el lugar.

En fin, como que dices, a mí lo que me sorprende es que a Borge no se le hubiese ocurrido que esto se iba a saber, porque los dueños de la revista Luces, desde luego que lo iban a dar a conocer un día, es una buena nota de primera, el quemón es grande, a ver si mantienen ahí al director de Comunicación Social.

MAC: ¿Es un delito, Ricardo, eh?

LC: Sí, estás clonando, inventándote algo. Pero ¿y la invención de revistas no les parece escandaloso? Lo ligo con una preocupación, la última que les planteo antes de entrar a los temas del día, bueno, leí con mucha inquietud, desazón el adiós de Sartori, lo comenté en su momento, ya tiene varios días, lo publicó “Confabulario”.

Esta idea que se va Homo Sapiens, vamos a la política de las hordas, de las imágenes en este mundo donde es cambiar un portada y que la portada sea la opinión que tienes sobre un gobernador, igual que tenemos el imperio de las vallas, el imperio de los spots, el imperio de los anuncios, que parecen más importantes que la comunicación, es decir, Sartori decía: “La imagen nos empobrece brutalmente” y le metía tele y acabó metiéndole en su despedida Internet, pues todo es imagen y todo es video.

Pero sí me pregunto si esta República nuestra no logra curarse de spotimanía y de la anunciomanía o de la portadomanía, es decir, son variantes de toda esta comunicación sencilla, pobre, directa, pero ¡ay, de mí!, creo que sigue funcionando, es decir, (inaudible), si no, no lo harían.

El tema éste de no importa lo que digan de mí, bombardee, bombardee de anuncios de mi persona, mande portadas que me resulten favorables, total, quién va a leer el contenido de las revistas, lo que vendes es la portada.

Entonces, sí me preocupa mucho este empobrecimiento del debate público o no sé si quedé muy amargo con la despedida de Sartori, María Amparo.

MAC: Yo lamento también la despedida de Sartori, pero también cuando dices 90 años y sigue, digamos, sigue produciendo, aun cuando se haya retirado de la escritura del periódico, ¿no?

LC: Pon la amargura del mensaje, ¿no? Adiós Homos Sapiens.

MAC: Es que tiene toda la razón. Ahora, digo, cuando daba clases yo en la maestría de periodismo que dirige aquí mi contertulio de manera exitosa.

LC: Le doy las gracias, porque no fue competencia.

RR: La extrañan tanto los alumnos que qué quieres que te diga y lo digo aquí al aire, te siguen extrañando.

MAC: Muy bien, Ricardo, gracias. No pero, hacíamos un experimento, tú lees un titular del periódico, uno, los mexicanos no leemos, se lee muy poco, el tiraje de los periódicos es relativamente bajo, etcétera, y luego pues cuando haces un análisis de qué se lee en los periódicos, bueno, te sorprende.

Cuando uno entrevista a los muchachos que va a entrar, digo, a una institución además de excelencia como es el CIDE, pues descubres que en sus casas o ellos mismos, muy pocos leen los periódicos, están muy poco interesados en la vida pública y después, bueno, lees si acaso o ves cuando vas pasando por los quioscos, lees el titular.

Ahora, también ahí hay una responsabilidad, no sé si ustedes están de acuerdo que empobrece más el debate público por parte de los editores de los periódicos, cuántas veces nos pasa que el titular no tiene nada que ver con el cuerpo de la noticia.

Entonces, tú lees un titular y, claro, te llama mucho la atención, a lo mejor llegas y logra el propósito de que compres el periódico y luego, pues, muy poco tiene que ver, te descontextualizaron la noticia y cuando ves habla muy de otra cosa.

Entonces todo va abonando al empobrecimiento, como dice Sartori, del debate público como ahora las consultas populares que también, bueno, pues en una frase quieren resolver un problema complejísimo, ¿no? Entonces tenemos mucho que hacer en ese sentido.

LC: Promover, la pregunta central es…

MAC: Ah, tú vas a la promoción.

LC: A ver, si yo soy diputado local o diputado federal, entonce digo: “Informe legislativo”, entonces tapizo las calles con mi fotografía. Eso sigue funcionando, María Amparo. A ver, le toca a Ricardo hablar.

RR: A ver, yo diría, un punto…

MAC: Este es otro tema.

RR: … que es el que más me incomoda de esta discusión que planteas.

De un lado, habría que afirmar que la política siempre ha sido un espectáculo, es inevitable remitirse a la época de los romanos y negar que la política siempre ha sido un espectáculo.

Sin embargo, en nuestro tiempo de vida sí hubo un momento en donde la política era un espectáculo que se regía por sus propias reglas y era un espectáculo distinto a otros, al del entretenimiento.

Lo voy a decir de manera gráfica y con marcas. Una cosa era el espectáculo de TV Notas o de la revista Quién o de Club Social, y otra cosa distinta era el espectáculos de Chocos, o sea, digamos, con su cuidado propio, el que salía en los periódicos, en la revista Nexos, en la revista Proceso, la política tenía unas reglas relativas al segundo tipo de publicaciones, no al primero.

¿Qué hemos visto, yo diría, de 97 a 98 para acá de manera creciente? Que se empezaron a confundir, es decir, hoy la manera de presentar la política como espectáculo, mucha foto, poco texto, actores de cine que en realidad son gobernadores o son secretarios de estados, o son funcionarios, esa mezcla es la que me parece que se vuelve muy inquietante.

Porque entonces de repente resulta que un actor de Hollywood o de Televisa y un diputado local o un senador, o un gobernador, son sujetos idénticos y construyen políticamente de manera idéntica. Y hay un público que empieza a preferir al político que se parece al actor o al político que está casado con una actriz.

Esa mezcla del adiós al Homo Videns y de esta nueva suerte de mostrar política en Homo Sapiens o bienvenida al Homo Vivens de Sartori, es la que a mí me genera mucho problema. Y en efecto, sobre todo un público que está pidiendo ese entretenimiento de la política y no otra cosa.

LC: Porque la política antes sí, sí fue espectáculo, pero hubo otro momento en el, cual María Amparo, Ricardo, el espectáculo era el discurso político, todos los que se formaron en la Facultad de Derecho, además se nota que eres abogado, pienso en Chuayffet, pienso en Porfirio Muñoz Ledo, Enrique Burgos, Diego Fernández de Cevallos, Ricardo Raphael, que es un gran orador, es decir, la tradición de la formación de abogados, era la retórica, es una Patte, es un arma con la que convences, seduces, etcétera, no importaba mucho el contenido, pero la retórica era particularmente bella, que era un espectáculo.

Yo me acuerdo que la gente oía a Porfirio Muñoz y decía: “Que bárbaro”, Diego Fernández de Cevallos era una cosa espectacular, yo he oído a Manlio Fabio Beltrones hablar 30 minutos de corrido y dices: “Este señor tiene verdaderamente una claridad, una capacidad de expresarse”, y ahora vamos a un mundo en el cual es el anuncio, es la portada y todo lo demás.

Yo sí creo que hay un empobrecimiento brutal, incluso de ese espectáculo que era el discurso político, digamos, la política clásica lo tenía como tal, a una cosa en donde ya no sabes bien, o sea, si ves, por ejemplo, el debate sobre los informes de los gobernadores, pues ya no sabes bien si es un anuncio, si verdaderamente hay un concepto detrás o algo más, pero en fin, lo dejamos ahí, me muestro preocupado por ese empobrecimiento del debate público.

MAC: En forma y fondo, como tú dices.

MAC: …como tú dices.

LC: En forma y fondo.

Y las portadas de los periódicos -ahí voy- que sí están unificadas en notas, pues siempre tienen la conversión pública, unos por acá, otros por allá, desde cuestiones absolutamente triviales, como que un señor dijo que las leyes eran lo mismo que, estaban ahí igual que las mujeres para violarlas.

Nadie sabía ni quién era, ni qué hacía, pero el tema era escandaloso, ¿no? O sea, hizo la declaración y todo mundo se indignaba y rasgaba las vestiduras. Yo nunca supe que era el personaje.

MAC: Oye Leonardo, y ustedes que son infinitamente más cultos que yo, ¿estarían de acuerdo conmigo en que…

LC: Si ya dijiste eso, si estamos de acuerdo contigo.

MAC: …hay una gran…?

No, no, puede haber porque a lo mejor no. Yo sí encuentro una gran diferencia, que tiene que ver con esto que estas diciendo del empobrecimiento del discurso, de la política, del debate entre retórica y demagogia, porque precisamente cuando tú citas a estos personajes, ¿sí? Pues la retórica de ellos era, digo, haciéndome cargo de que los políticos venden cosas y encuentran argumentos que a lo mejor conciencia, ¿sí?, dirían: “Bueno, aquí sí estoy estirando la liga”.

Pero ahora hay pura demagogia, la retórica tiene su arte, la demagogia no la tiene.

Estaríamos de acuerdo en…

LC: Es su prima hermana , ¿no?

MAC: Son primas hermanas, pero sí hay una diferencia, ¿no?

LC: O sea, cómo negar que Mussolini tenía una retórica potentísima, subía la voz, gritaba y hacía. Y bueno, pues era un tipo que seducía a las masas en este tiempo.

Hoy en día, no sé si tuviera mucho éxito Mussolini, ojalá no, Ricardo.

RR: A lo mejor (inaudible) nos podría ayudar ahí a discernir, pero dicho todo lo que hemos dicho, no estoy seguro que el efecto sea el que los gobernantes quieren…

MAC: Quieren.

RR: … y obtienen.

Ayer una (inaudible) público…

MAC: Ninguno de los dos me contestó.

RR: … una, un artículo, una pieza interesante donde decía: “Voy a Acapulco y me encuentro una enorme cantidad de anuncios, de papeletas pegadas, de rostros de todos los que quieren ser o bien, candidato a presidente municipal de Acapulco o bien candidato a gobernador, pero no encontré uno solo de quien en las encuestas aparece hasta arriba”, que por cierto es el senador Armando Ríos Piter.

MAC: Sí, leí la…

RR: A ver, es interesante el argumento, es decir, ¿da resultado esto que hizo Borge? O sea, ¿realmente coloca el hombre, lo coloca con buena reputación, hace que este espectáculo tenga resultados o no?

Y yo, ahí es donde te intentó responder, quizá me salió mal no comenzar por ahí, pero yo creo que sí hay mucha demagogia, porque da pocos resultados y poca retórica.

LC: No lo se, no lo sé. Pero cerramos ese tema si les parece.

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