Es oficial, Ricardo Anaya representa un contendiente serio en la carrera hacia la Presidencia. Los priístas fueron los primeros en hacerlo notar. Su vertiginoso crecimiento en la escena política mexicana jugó entre las razones para que Enrique Ochoa fuera nombrado líder del tricolor.

Para que la cuña apriete, argumentaron en el PRI después de la derrota de junio, tiene que ser de la misma edad.

En fecha más reciente el espaldarazo llegó desde dentro de su casa. Ahora son algunas fracciones panistas quienes también lo valoran como amenaza grave frente a sus aspiraciones.

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