Derribaron un helicóptero militar que transportaba 21 personas; orquestaron 39 bloqueos en simultáneo, en 25 municipios distintos; provocaron terror en Jalisco, Colima, Guanajuato y Michoacán. De acuerdo con la DEA, no se trata de un cártel más, sino de la organización criminal mexicana más rica del mundo.

Hasta hace pocos meses “Los Cuinis” tenían dos principios: no llamar la atención y no ser violentos. Ya no puede decirse lo mismo: el viernes pasado se hicieron notar y mostraron una impresionante capacidad para la guerra. Durante los últimos 10 años, mientras el gobierno mexicano persiguió a los narcotraficantes de Sinaloa, Juárez, Tamaulipas, Guerrero y Michoacán, la organización encabezada por los hermanos González Valencia (“Los Cuinis”) supo ocupar aquellos vacíos que sus rivales iban dejando. Copió de los sinaloenses la complicidad con la población: ellos no extorsionan, ni cobran derecho de piso y sin embargo ofrecen protección contra otras redes criminales.

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