Proceso de pacificación en Colombia

Tras cinco años de negociaciones, el último día de la guerra entre Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia llegó el pasado jueves 24 de junio. Reunidos en La Habana, el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño —mejor conocido como Timochenko— firmaron un acuerdo histórico que marca el principio del fin al conflicto armado que perduró por más de cincuenta años.

 La guerra entre el gobierno colombiano y las FARC, organización guerrillera de corte marxista, considerada por la comunidad internacional como órgano terrorista, dejó como saldo 260,000 muertos, 77,000 desaparecidos y más de 6 millones de desplazados.
 Jefes de estado latinoamericanos como Michelle Bachelet y Enrique Peña Nieto, además del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, simbolizaron el respaldo unánime de la comunidad internacional frente a un proceso de paz que, sorpresivamente, cuenta con más apoyo al exterior que al interior de las fronteras colombianas. En Bogotá, la Corte Suprema ha autorizado el futuro referéndum que corroborará o rechazará el fin de la guerra.

¿Podrán integrarse las FARC a la normalidad social y funcionar como partido político en Colombia? ¿Serán aprobados los acuerdos de pacificación por la sociedad colombiana? ¿Corre riesgo el gobierno de Santos de ser timado por una organización terrorista?

Paula Durán, corresponsal colombiana del New York Times en Español, conversa con Ricardo Raphael.