Hay temas que de manera injusta se encuentran entre las últimas prioridades de la opinión pública y desde mi punto de vista tendrían que estar dentro de los primeros, uno de ellos es el de los niños y las niñas migrantes no acompañados que desde el Salvador, desde Honduras, desde Guatemala pasan por México intentando llegar a Estados Unidos y de pronto son detenidos, tratados como criminales, no importa que tengan 6 años, 8, 11 o 18 porque supone la autoridad que en su calidad de ilegales no merecen un respeto distinto.

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