Por: Adina Chelminsky

Indiscutiblemente, uno de los mejores libros sobre la realidad mexicana que he leído últimamente, El Mirreynato es también uno de los más terroríficos, porque nos enseña el otro lado de la moneda de la perdición del país: la riqueza mal habida y derrochada. Y es un hecho: la pobreza como plaga nacional no existiría, o existiría en mucho menor medida, sin este bacanal.

Porque, a fin de cuentas, este dispendio de riqueza, que va acompañado de un cinismo y merecimiento apabullante, no se da sólo por el exceso de dinero sino, también, por la facilidad con la que ese dinero se gana. Facilidad ligada a la corrupción de los que trabajan en el gobierno o de los que son beneficiados directamente por fallas que existen en los mercados y que nadie tiene el incentivo para corregir.

Leer texto completo

Previous post Dos países que tratan distinto a la corrupción
Next post ¿Qué es un ‘Mirrey’? Ricardo Raphael te lo dice #PrimerosCapítulos