Mirar morir

“¡Se toparon con la mera verga, tengan los huevos suficientes para aguantar!” Así regañó el comandante al grupo de fugitivos que se había escondido en la clínica Cristina. Y agregó: “como son buenos para hacer destrozos, tengan ahora los pantaloncitos.”

Suman muchos los testimonios que narran igual los hechos: a la una de la mañana del 27 de septiembre de 2014 arribó a la clínica una patrulla del Batallón 27.

Para leer columna completa: Clic aquí