Hace ya algunos años que los Estados Unidos, el país vecino, endureció sus políticas migratorias y una migración masiva de deportados mexicanos ha retornado a su territorio de origen, vienen con ellos sus hijos, muchos de ellos nacidos en Estados Unidos, angloparlantes, es decir su lengua materna o con la que se sienten más cómodos es el inglés y en cambio el español no han tenido mucha oportunidad de practicarlo y por lo tanto no son tan fluidos, vienen a veces sin documentos, sin el acta de nacimiento, sin los certificados de educación y entonces México se vuelve un lugar hostil para sus propios mexicanos.

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