Tengo entre mis cuadros preferidos el de Las Meninas de Diego Velázquez. Me gusta por lo explícito de los personajes que aparecen en él, pero también por que me intrigan los ausentes. El artista se retrató a sí mismo rodeado de la familia real, mientras pintaba al rey Felipe IV y a su mujer.

Sabemos que son los monarcas porque al fondo de la habitación hay un espejo donde se insinúa su respectiva silueta. Velázquez logró que quienes no aparecen en el lienzo sean a la vez la parte fundamental de éste.

Por obra de alguna sinapsis loca de mi cabeza, fue en Las Meninas lo primero que pensé cuando vi el video de una desgraciada dama a la que hoy se conoce como #LadyChiles.

Ella y su astuto marido decidieron grabar a la trabajadora de su hogar cuando la muy villana intentaba robar un chile relleno (valor aproximado 15 pesos) y un toper moradito (valor de recompra 5 pesos).

La protagonista secundaria de ese video es una mujer con fuerte acento yucateco, que trata de explicar lo que no merecía ninguna explicación: que en lugar de comerse dos chiles (cocinados con sus propias manos), guardó uno para “gastarlo” más tarde (o para compartirlo con su hijo).

Ella y su marido, #SirChiles, son los grandes ausentes, sin embargo, los personajes centrales. Quienes exigen que se abra la bolsa de la trabajadora para cachar infraganti el traslado ilegal de un capsicum annuum (nombre científico del pimiento poblano). Los mismos que insisten con que dos chilitos son demasiado. Los que acusan de robo sin dudarlo. Los que afirman, porque creen que su posición así lo permite, que en todo tienen razón.

La reina y el rey insinuados en el espejo de una imagen que ellos mismos grabaron mientras humillaban a un tercero.

¿Quiénes son realmente #LadyChiles y #SirChiles? Me temo que, de su lado, han de ser gente sobre la que muchos otros han escupido y harto. Me imagino a la cuñada de #LadyChiles criticándola por su manera de comer. O al jefe de #SirChiles acusándolo de ladrón. Ya los veo a los dos de rodillas y obligados a reconocerle razón a quien no la tiene.

Lo más sorprendente de esta historia es que hayan sido estos reyecitos de Quintana Roo, quienes colgaron el video referido en la red donde ambos salen retratados como personas horribles. No dudaría que lo hicieron para demostrarle a los que antes les discriminaron, que también ellos pueden ser temibles discriminadores.

Ahora la cuñada y el jefe y tantos otros saben que #Lady y #Sir Chiles tienen credenciales legítimas para pertenecer a su mismo círculo social.

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