La deseducación

/, Noticias/La deseducación

A quienes decidieron ser educadores,

Por: Pablo Ayala Enríquez

Hace casi un año, Ricardo Raphael escribió en El Universal un artículo que sigue dando de qué hablar: “La dictadura de los Mirreyes”. En él, Raphael hizo una primera radiografía que después amplió con todo detalle en su libro “Mirreynato. La otra desigualdad”.

Dice Raphael, los Mirreyes son “una tribu urbana que desde mediados de la década pasada comenzó a ser síntoma vergonzoso de la ostentación mexicana dentro y fuera del territorio nacional. […] muchachos que se sacaron la lotería y han logrado un liderazgo social sin justificación; personas que no tuvieron que hacer mayor esfuerzo y, sin embargo, son tratados por la sociedad como hijos consentidos”. Por su parte, en Animal Político, Alberto Tavira dice que el procedimiento para hacer un Mirrey es relativamente fácil: se echa a la licuadora a “dos heterosexuales, un tecnosexual, un medio de ubersexual y cinco homosexuales… Se licuan con tres [cedés] de Luis Miguel, un litro de autobronceador de Roberto Palazuelos, dos copas de champaña, dos cucharaditas de Splenda y un clavel rojo de Óscar Wilde…”

La definición simbólica del Mirrey descrita por Raphael no deja lugar a dudas de lo que estos personajes son y representan: “champaña y “duckface”, camisa desfajada y desabotonada hasta la boca del estómago, dinero en todas sus representaciones, pañuelo que asoma de la bolsa superior izquierda de un saco que porta el chico de quince años, el cinturón que no puede pasar inadvertido por su enorme hebilla con letras CH, de Carolina Herrera, el dedo índice que señala a un otro imaginario, mientras el gesto de su dueño ofrece una mirada desdeñosa. […] El Mirrey se asume como un ser humano aparte de los mortales”, para ser exactos, del resto, de quienes forman parte de la prole.

Leer opinión completa en periódico Noroeste

TU OPINIÓN ES IMPORTANTE

TU OPINIÓN ES IMPORTANTE

By | 2015-04-13T15:28:06+00:00 abril 13th, 2015|