Cuba después de Obama

Pasaron 88 años para que un presidente de Estados Unidos visitara Cuba. Barack Obama terminó con una histórica estrategia de enemistad y conflicto entre dos muy distintos países que, sin embargo, habitan en el mismo vecindario.

La bandera de las barras y las estrellas en La Habana no garantiza que las evidentes distancias entre ambos países hayan quedado enterradas en el pasado: capitalismo, libertad de prensa, libertad de expresión y democracia se enfrentan a un sistema que permanece aferrado al comunismo autoritario,
prácticamente extinto en el resto del planeta.

El presidente Obama, joven y afroamericano, apuesta por la apertura y los efectos del mercado para poner fin a una dictadura que comenzó hace más de medio siglo. Los revolucionarios, ya octogenarios, buscan una forma de supervivencia para la utopía que simplemente no llegó.

¿Qué ganan y qué pierden los cubanos al restaurar relaciones con Estados Unidos? ¿Logró Barack Obama sus objetivos de política exterior con la isla
o, como ejemplifica la activa prisión de Guantánamo, se quedó corto en las negociaciones con los Castro? ¿Qué ocurrirá con el régimen comunista que
debe renovar a su jefe de gobierno en 2018?

Ricardo Raphael conversa con María Verza, corresponsal de Cadena Cope, quien reportó la histórica visita de Obama desde La Habana.