Los tiempos de la justicia mexicana están diseñados para seres humanos que miden su vida en siglos y no en años.

Israel Vallarta Cisneros fue contagiado de coronavirus en el penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco.

El martes 12 de mayo llamó a su esposa, Mary Sanz, para comunicarle que se encontraba delicado de salud, pero no fue capaz de hablar por sí mismo; otras personas tuvieron que ayudarlo a transmitir el mensaje.

La noticia produjo gran preocupación, ya que desde enero Vallarta venía demandando atención médica por padecer una enfermedad respiratoria crónica.

Las autoridades del centro penitenciario fueron omisas por lo que Vallarta tuvo que acudir al amparo con el objeto de que se reconociera y atendiera su condición médica.

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