En México cada vez que hay un debate sobre temas relacionados contra la discriminación, el fuego, el calor, la discusión crece, no cabe duda que recientemente a raíz de los gritos de la porra en un par de estadios en Brasil el uso de una sola palabra desató un debate inmenso, en las redes sociales, en los cafés, en las mesas familiares, esa palabra ¿era discriminatoria o no? ¿se puede usar o no? y lo que observamos fue bastante intolerancia de algunas de las partes cuando ser argumentaba que posiblemente había discriminación. Vale la pena revisar no tanto el hecho ocurrido en el estadio sino el debate al rededor del debate.

Previous post Productividad: ¿del trabajo o del capital?
Next post Discriminación financiera