Menos de 500 kilómetros se interponen entre Chiapas y Honduras, el país más violento del planeta. En 2011, en el momento más álgido de la crisis de seguridad en México, nuestra tasa de homicidio equivalía a 23 personas asesinadas por cada 100,000 habitantes. No obstante, la crisis mexicana palidece cuando contrastada con la hondureña: la violencia en el país centroamericano es casi cuatro veces más que el peor registro histórico en México. En San Pedro Sula la cifra de homicidio es siete veces la tasa mexicana.

¿Cómo explicar la desbordada violencia al sur de nuestra frontera? ¿Qué mutaciones tiene el narcotráfico en Centroamérica? ¿Qué papel debe jugar México en la región? Ricardo Raphael entrevista a Alberto Arce, ex corresponsal de Associated Press en Honduras, actual corresponsal del New York Times en Español y autor de A ras de suelo, una serie de crónicas de la violencia hondureña.

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