Ya tenía yo sospecha de que el secretario de Educación, Emilio Chuayffet Chemor, no entendió nunca la naturaleza de la reforma educativa.

Después del comunicado que emitió su dependencia anunciando que suspende “indefinidamente” los procesos de evaluación docente porque encontró “nuevos elementos” (sic), se hace evidente que el problema va más allá de la incomprensión: el funcionario nunca leyó los textos aprobados por el Congreso.

Y probablemente tampoco su jefe, el presidente Enrique Peña Nieto, quien lo autorizó para que procediera de manera tan desastrosa.

Con el anuncio del viernes pasado el gobierno de la República violó la Carta Magna y más de veinte preceptos contenidos en las leyes reglamentarias del artículo 3° constitucional.

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