Eva y el efecto Lucifer

Hay un cuento mediterráneo que el Antiguo Testamento se apropió para explicar el origen de la mortalidad humana. Trata de una mujer llamada Eva que embaucó a un señor de nombre Adán y luego juntos echaron la culpa a una serpiente por sus transgresiones.

Un escándalo reciente me lo recordó. Esta otra historia parece calcada de la versión original y sin embargo presenta algunas variaciones. Por ejemplo, el paraíso donde ocurre la trama más nueva es Coatzacoalcos y los diálogos se desarrollan dentro del hotel Terranova y no alrededor del árbol de la sabiduría.

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