Pregunta nada ociosa: ¿cómo se llama a una persona que se jacta de tener algo grande entre manos y al final no puede comprobar sus dichos?

José Antonio Ortega Sánchez es un fraude. Acudió ante la PGR para presentar una denuncia sin contar con elementos. Peor aún, cuando el Ministerio Público lo requirió para que ratificara su acusación, escondió la cabeza bajo tierra.

¡Que paradoja! Este señor que es un estafador acusó al secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Emilio Álvarez Icaza, de haber cometido un fraude en contra del gobierno de México.

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