Nunca se está tan mal que no pueda estarse peor. Ridículo aún mayor que el escape de Joaquín Guzmán Loera a través de un túnel construido por debajo del penal de máxima seguridad hubiese sido el estreno de una película sobre su vida donde productores y actores habrían redactado el guión al alimón con el personaje principal, mientras éste andaba fugado.

Imagine el lector colas larguísimas en Broadway para ver en la pantalla a Sean Penn en el papel de El Chapo Guzmán. Visualice la alfombra roja puesta para el día del estreno donde Kate del Castillo, actriz y productora, camina con tacones altos para celebrar el éxito de su controvertida película.

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