El PRI quería que Abarca fuera su candidato

Hubo un día en que el hombre más detestado del momento tuvo sus acciones muy bien cotizadas. Al menos dos partidos se pelearon por lanzarlo como candidato a la Presidencia Municipal de Iguala. En enero de 2012, seis meses antes de los comicios estatales en Guerrero, Héctor Vicario Castrejón, entonces coordinador de los diputados locales priistas, destapó a José Luis Abarca como posible abanderado del tricolor a la alcaldía que luego ganaría bajo las siglas del sol azteca.

Por aquel tiempo, el presunto asesino era joyero y propietario de una plaza comercial, Galerías Tamarindos, ubicada en el municipio que terminaría gobernando. La declaración de Vicario, un hombre muy cercano al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, hizo que temblara la tierra sobre la que se asientan los partidos.

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