Haciendo cola para despedirse en el aeropuerto de Ciudad Juárez, Arely Gómex puso en manos del Pontífice una cajita y pidió que la bendijera. ¿Cuál habrá sido el milagrito que solicitó? ¿Que se resuelva, o que no se resuelva Ayotzinapa?

La doble cara con que la PGR trata el expediente judicial más importante, puesto en sus manos, hace que la duda se justifique.

De nuevo el esclarecimiento sobre la desaparación de los normalistas está siendo obstaculizado. Así lo afirmaron ayer los integrantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

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